“¿No sentiste miedo?”, le pregunté. Lucas continuó: “Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de médicos y enfermeras, realmente me asusté, podía leer en sus ojos ¡!!Es hombre muerto!!!! Supe entonces que debía tomar una decisión”.
“¿Qué hiciste?” pregunté. “Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo, y respirando profundo grité: sí, a las balas”…mientras reían les dije “Estoy escogiendo vivir. Opérenme como si estuviera vivo, no muerto”.
Lucas vivió por la profesionalidad de los médicos, pero sobre todo por su asombrosa actitud. Aprendió que cada día tenemos la elección de vivir plenamente, la ACTITUD al final lo es todo.
Recuerda: “Sólo se frustran aquellos que dejan de ver la parte positiva de la vida”, o como dijo Berthold Brecht: “Quien lucha puede perder, quien no lucha ya perdió. No hay que culpar a nadie de nuestros fracasos, puesto que a nadie agradecemos nuestros éxitos”.
“Generalmente cuando triunfamos se lo atribuimos a nuestra capacidad, pero cuando fracasamos, otro tiene la culpa, sin pensar que esa es la ACTITUD que hay que cambiar. El día que dejemos de soñar y de ser positivos ante todo, ese día empezamos a morir poco a poco”.
“¿Qué hiciste?” pregunté. “Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo, y respirando profundo grité: sí, a las balas”…mientras reían les dije “Estoy escogiendo vivir. Opérenme como si estuviera vivo, no muerto”.
Lucas vivió por la profesionalidad de los médicos, pero sobre todo por su asombrosa actitud. Aprendió que cada día tenemos la elección de vivir plenamente, la ACTITUD al final lo es todo.
Recuerda: “Sólo se frustran aquellos que dejan de ver la parte positiva de la vida”, o como dijo Berthold Brecht: “Quien lucha puede perder, quien no lucha ya perdió. No hay que culpar a nadie de nuestros fracasos, puesto que a nadie agradecemos nuestros éxitos”.
“Generalmente cuando triunfamos se lo atribuimos a nuestra capacidad, pero cuando fracasamos, otro tiene la culpa, sin pensar que esa es la ACTITUD que hay que cambiar. El día que dejemos de soñar y de ser positivos ante todo, ese día empezamos a morir poco a poco”.
A PARTIR DE MAÑANA, LA REFLEXIÓN QUERIDOS AMIGOS